PRECANDIDATO

Miguel Uribe Londoño

Economista, abogado, empresario y político colombiano con una reconocida trayectoria en los sectores público y privado. Su vida refleja la de miles de familias que han resistido a la violencia y que, pese a las pérdidas más dolorosas, no han dejado que les arrebaten la esperanza.

Su historia personal está marcada por dos tragedias que transformaron su destino: el asesinato de su primera esposa, la periodista Diana Turbay Quintero, y, un poco más de tres décadas después, el asesinato de su hijo, el senador Miguel Uribe Turbay.

Estas experiencias, tan devastadoras como inspiradoras, le dejaron una convicción inquebrantable: trabajar por un país seguro para que ninguna familia vuelva a enfrentar un sufrimiento semejante.

Su camino político está impulsado por el amor, la fuerza y el legado de su hijo, cuyo compromiso con Colombia continúa siendo una guía e inspiración en cada paso de su vida personal y política.

Actualmente, como precandidato a la Presidencia de la República por el Centro Democrático, asume con determinación la responsabilidad de honrar esa memoria y de trabajar por un país más seguro, justo y próspero.

Su causa es clara: recuperar la seguridad, fortalecer la democracia y devolverle la esperanza a millones de colombianos que, al igual que él, han sentido el dolor de la violencia, pero se mantienen firmes en la convicción de que el futuro puede ser mejor.

A lo largo de su vida ha defendido el desarrollo económico, la productividad y el respeto por las libertades, convencido de que la educación y la unión de los sectores productivos son el camino para transformar realidades y abrir nuevas oportunidades para todos los colombianos.

Su vida, marcada por la resiliencia, lo convierte hoy en un líder dispuesto a transformar el dolor en acción y la incertidumbre en seguridad y esperanza para Colombia.

Información Personal

Miguel Uribe Londoño nació el 2 de noviembre de 1952 en Medellín, Colombia. Es actualmente precandidato a la Presidencia de la República 2026.

Es hijo de Rodrigo Uribe Echavarría y de Olga Elena Londoño Villa. Creció en un hogar con siete hermanos, donde recibió una formación basada en los valores del esfuerzo y el servicio a la comunidad.

Miguel Uribe Londoño estudió Economía en la Universidad de Miami y Derecho en la Universidad de los Andes, complementando su formación con estudios en administración, contabilidad financiera, análisis de crédito y planeación estratégica.

El 2 de febrero de 1980 contrajo matrimonio con la periodista Diana Turbay Quintero, hija del expresidente Julio César Turbay Ayala, con quien tuvo a su hijo Miguel Uribe Turbay. El secuestro y posterior asesinato de Diana en enero de 1991, durante un fallido operativo de rescate del Cartel de Medellín, fue una tragedia que marcó profundamente su vida personal.

Desde entonces, asumió con entereza el doble rol de padre y madre, dedicándose a formar y acompañar a su hijo en medio de la adversidad, experiencia que fortaleció su vocación de servicio público y su convicción de trabajar por un país más seguro.

Décadas después, en 2016, contrajo matrimonio con Delia Jaramillo Hoyos, quien ha sido un apoyo fundamental en su vida familiar y en su regreso al escenario político.

El asesinato de su hijo, Miguel Uribe Turbay, en agosto de 2025, representó un nuevo golpe en su historia personal, una herida que se suma a las que la violencia en Colombia le ha dejado a lo largo de la vida. Sin embargo, también se convirtió en la razón más profunda para retomar con firmeza su camino en la política.

Miguel Uribe Londoño no fue un espectador lejano del legado de su hijo: estuvo presente desde el inicio de su carrera, creyó en sus capacidades, lo acompañó en cada etapa y lo respaldó con convicción, viendo en él la posibilidad real de construir un país más seguro y con oportunidades para todos.

Esa cercanía no solo fue la de un padre orgulloso, sino la de un compañero de lucha que compartía sus ideales y sus sueños para Colombia.

Su postulación como precandidato presidencial del Centro Democrático es, ante todo, un acto de amor y compromiso: honrar la memoria de su hijo y dar continuidad a ese legado de esperanza, seguridad y unidad que juntos imaginaron.

En cada palabra y en cada propuesta, busca mantener vivo el proyecto político que Miguel Uribe Turbay representaba, con la firme decisión de que su sacrificio no haya sido en vano y que millones de colombianos encuentren en él la misma convicción de futuro que su hijo inspiró.

Trayectoria Política

La carrera pública de Miguel Uribe Londoño comenzó como Secretario Económico de la Presidencia de la República durante el gobierno de Julio César Turbay Ayala.

Posteriormente fue elegido Senador de la República (1990-1991) por el Partido Conservador, destacándose por su enfoque técnico en temas económicos y de desarrollo social, siempre con una visión orientada a fortalecer la institucionalidad y la seguridad de los ciudadanos. Su paso por el Senado tuvo una duración de un año, no por incumplimiento de su periodo, sino debido a los cambios introducidos por la Constitución de 1991, que transformaron la estructura legislativa del país.

En el sector gremial y empresarial, ocupó cargos como Director de Proantioquia (1982-1984) y Presidente de la Federación Nacional de Cacaoteros (1989-1997), impulsando el desarrollo agrícola y la competitividad del sector rural.

En 2013 participó en la creación del partido Centro Democrático, asumiendo su dirección en Bogotá en 2015 y consolidándose como una voz relevante dentro del uribismo, especialmente en la defensa de la seguridad democrática como pilar del desarrollo nacional.

Entre sus reconocimientos destacan la Orden de la Cruz del Sur (Brasil, 1981) en el grado de comendador y la Orden de Boyacá (Colombia, 1982) en el grado de gran oficial, distinciones que reflejan su aporte a la vida pública y su compromiso con el desarrollo nacional.

Tras el asesinato de su hijo Miguel Uribe Turbay, asumió su legado político y fue proclamado precandidato presidencial del Centro Democrático en agosto de 2025. Su candidatura fue asumida como un relevo simbólico, al recoger el legado político de su hijo y reafirmar la continuidad de trabajar por un mejor país.

Hoy, su mensaje político se centra en la unidad de los colombianos y la recuperación de la seguridad como condición indispensable para que Colombia vuelva a ser un país de oportunidades, consolidándose como una de las voces con mayor proyección en la contienda presidencial de 2026.