¿Quién escucha a los pilotos en Colombia?: Ciro Ramírez

Fecha

Bogotá, 31 de agosto de 2017

Autor

Prensa Centro Democrático

Bogotá, 31 de agosto de 2017 (CD). En debate de control político, realizado en la Comisión Tercera Constitucional Permanente y citado mediante proposición aprobada por la mesa directiva, se llevó a cabo la intervención a favor de los pilotos nacionales de transporte aéreo helicoportado, por parte del representante Ciro Alejandro Ramírez,  al encontrar una dura crisis de empleo y sostenibilidad que, en este momento, redunda entre el gremio de profesionales altamente competentes en operaciones de vuelo especializadas.

 

Gracias al acompañamiento de la Aeronáutica Civil, el Viceministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Transporte se abordaron temas sensibles en torno al acuerdo SOMA, firmado por el Gobierno Nacional y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en lo que tiene que ver con misiones especiales de paz, capítulo de utilización de aeronaves rusas y personal ruso en Colombia.

 

El debate se centró en la forma cómo los pilotos de helicópteros nacionales, competentes y especialistas en la topografía colombiana ejercieron el llamado de atención para ser tenidos en cuenta en las misiones de paz con fundamento en la reciprocidad internacional y participación nacional.

 

Los pilotos, quienes se encuentran en una dura crisis de empleo producto del debilitamiento de las empresas privadas de servicios aéreos que funcionan en el país, han tenido que enfrentar la desarticulación de su gremio en la generación de empleo formal, que les permita hacer frente a sus obligaciones económicas y financieras.

 

Por lo anterior, han solicitado al Gobierno nacional que permita su participación como personal especializado, en la medida que se desarrollen las misiones aéreas de paz en Colombia. Sin embargo, a la fecha no han sido escuchados, por la falta de compromiso, igualdad de condiciones y cumplimiento de la regulación aérea nacional en la contratación de aeronaves y personal extranjero.

 

Dentro del acuerdo SOMA y su capítulo específico de operaciones aéreas, se entendió la necesidad de cubrir las misiones de paz a partir del mecanismo participativo internacional. No obstante, el Gobierno nacional no ha generado los espacios que garanticen la empleabilidad de personal colombiano, al servicio de la paz, máxime cuando el gremio de pilotos ha ayudado a construir país desde siempre.

 

Desafortunadamente, los pilotos no fueron escuchados en el debate, pues la palabra no les fue cedida y, en su lugar, se erosionó el contexto sobre el que se había presentado el control político, razón suficiente para entregarle que los pilotos no obtuvieran una conclusión que solucione la crisis de empleo y estabilidad laboral del gremio, así como de la flexibilización de requerimientos para volar al interior del país. A los pilotos no se les dio una respuesta coherente que respondiera a la preocupación por el empleo y la estabilidad económica y, en cambio, el debate se abrió a una discusión diversa sin fundamento en el objetivo para el cual fue citado.

 

A pesar de lo anterior, el tratado SOMA se discutió, así como de las condiciones de vuelo de pilotos extranjeros, las cuales a la fecha carecen de cumplimiento al interior de país, en materia técnica, regulatoria y contractual. Sin embargo, los pilotos se tuvieron que ir con una duda más grande, debido a que no fueron escuchados, no tuvieron espacio en el debate y la presión por terminar la comisión acabó con las expectativas del ejercicio.

 

Esta respuesta al debate, sobre la crisis por la que atraviesan los pilotos y los vacíos que dejó frente al Acuerdo SOMA, dejan puertas abiertas que deben continuar en materia de participación del capital humano colombiano, aunque los pilotos tuvieran que irse con más preguntas de las que llegaron, el ejercicio -al interior del Legislativo- no va a detenerse, al contrario, el representante Ramírez insistió en que “seguiré avanzando en la búsqueda de soluciones que permitan involucrar la estabilidad laboral de cientos de pilotos desempleados en este momento, la protección al capital humano nacional y la contraprestación económica por los servicios prestados, así como la contribución de la empresa privada al empleo formal”.

 

De aquí en adelante, la crisis de los pilotos de helicópteros y tripulaciones aéreas colombianas, seguirá siendo síntesis técnica para próximos avances en el Congreso. “El debate que terminó no va a ser caso olvidado, contrario a ello, es el inicio de las soluciones a los pilotos y empresas nacionales de servicios aéreos especializados”, aseguró el Representante.

 

(FIN)