La ‘PYME-Fobia’ del Alcalde de Ibagué

Fecha

Bogotá, 9 de octubre de 2017

Autor

Por: Milton Restrepo

Por:
Milton Restrepo
Diputado por el Tolima

 

·        “Destruir valor siempre será más fácil que crearlo”

Según los datos de la Cámara de Comercio en Ibagué, están concentradas cerca de 24 mil 511 empresas, equivalente al 58.6 por ciento del total de las empresas del Tolima, las cuales registran activos por 3.5 billones de pesos.

El desarrollo de una sociedad o Estado siempre va ligado a la constitución y conservación de las empresas como fuente de riqueza y generación de puestos de trabajo, lo que se traduce en mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Pensar en perseguir, ahogar, intervenir y luego expropiar empresas, son síntomas claros de comenzar a recorrer el camino del socialismo del siglo XXI, el mismo que llevó al hermano país de Venezuela a la miseria.

En Ibagué quieren callar a los gremios y a los empresarios; los persiguen ahogándolos con tributos injustos. Gracias al Alcalde, el nuevo socio político de las Farc y Petro llegamos a ser una de las peores ciudades para generar negocios, una ciudad con una de la más alta tasa de inflación del país y pobreza por encima del 27 por ciento, y donde más del 63 por ciento de la población está ubicada en los estratos socioeconómicos uno y dos sin oportunidades laborales.

Aquí se persigue a los constructores, a sabiendas que la construcción es la actividad más dinámica en los últimos años aportando el 10.1 por ciento del PIB departamental. Todo lo anterior sumado a la imposición de trámites excesivos a los empresarios, nos condena anticipadamente a mantener la pobreza, el desempleo y lo más grave nuestros Congresistas que quieren reelección, callan.

Este claro modelo de la izquierda que inspira a la Alcaldía de Ibagué, quiere acabar con la empresa, dañar la confianza inversionista y acabar con la inversión social. Alcalde Jaramillo, ese Marxismo que lo inspira y que inspiró la Revolución Bolivariana que supuestamente lograría el desarrollo de las fuerzas productivas, pero al igual que en Cuba y Venezuela y ahora en Ibagué, lo que se vio y se comienza a ver, es la destrucción de esa mismas fuerzas productivas.

Nos negamos a pensar que tenemos un Alcalde perseguidor de empresarios o de PYME - fóbico, cuando se comienza a sentir las consecuencias del derroche, la corrupción y aumento de la burocracia del Gobierno Santos – Farc, traducido en recortes de transferencias para los municipios que nos deja solo como alternativa de desarrollo, el impulso y creación de las pequeñas y medianas empresas (PYMES) y a las ya creadas, apoyarlas y preservarlas.

 

 

(FIN)