El mejor compromiso de Colombia para aportar a la lucha contra el calentamiento global es preservar los 600 mil kilómetros de selva virgen que nos queda

Fecha

Florencia, Caquetá, 13 de agosto de 2017

Autor

Prensa Centro Democrático

Florencia, Caquetá, 13 de agosto de 2017 (CD). Intervención del expresidente Álvaro Uribe Vélez al cierre del Foro por Colombia que se realizó en Florencia, Caquetá, sobrela biodiversidad como insumo para el desarrollo económico. 

 

“Déjenme hacer tres clases de comentarios, uno ambiental:

 

Colombia es un país de 600 mil kilómetros de bosque, Paloma, 600 mil kilómetros de bosque, más que la mitad del área de la nación, la nación tiene millón 140 mil kilómetros cuadrados de territorio, un poco más de 600 mil en bosque. A pesar de todo ese daño, a pesar de todas las hectáreas que han talado, de esa presión del narcotráfico, las pasturas, etcétera, el país todavía tiene una reserva muy importante.

 

Yo me duelo, que nosotros habíamos reducido a 130 mil hectáreas por año la tala, está otra vez en 170 mil.  Es bastante preocupante como hubo una inversión de la tendencia.

 

¿Dónde están esos 600 mil kilómetros de bosque? Hay 460 mil kilómetros en la Amazonía y el resto está en otras zonas, en el Pacífico, los bosques interandinos, etcétera.

 

¿El oriente colombiano de la Cordillera Oriental a los ríos Amazonas y Orinoco cuántos kilómetros tiene? Tiene más o menos 600 mil… aquí 640 mil, cuando uno suma departamento de Amazonas, 100 mil; departamento del Putumayo, debe tener unos 25, 27; enseguida departamento de donde está Mitú, del Vaupés; después tenemos el Guainía; Vichada, 110 mil; Arauca, 24, 27 mil; Casanare, 43 mil; Meta, 90 mil; Vichada, 110 mil. Eso suma, mal contados, aquí en esta cuenta de memoria, más o menos 640 mil kilómetros. Hay 460 en selva y lo otro es lo que llamaríamos la Orinoquía, que son sabanas, me voy a referir a esas sabanas.

 

Aquí ha habido en esas sabanas de la Orinoquía, al norte de acá, ha habido un daño en la Cordillera Oriental, que es la fuente de aguas, pero el plan ha sido relativamente bien conservado, porque los cauces de los caños los han mantenido protegidos y los nacimientos de agua en el llano, que llaman morichales por la palma de moriche, han sido también bien protegidos.

 

Yo diría que en esta parte está menos afectada la Cordillera Oriental aquí en el sur, cuando uno la compara con la Cordillera Oriental, cara oriental del norte, pero hay que poner inmenso cuidado.

 

Y yo diría que aquí hay una virtud y unos riesgos. Cuando uno sobrevuela el Caquetá abierto con pasturas y agricultura, encuentra que hay pestañas de protección de ríos y encuentra que hay una palma parecida al moriche, yo no recuerdo el nombre… cananguchal, que el caqueteño la cuida muy bien, cananguchal, que el caqueteño la cuida muy bien y aprecia su valor para proteger los ojos de agua. Hasta ahí hay cosas buenas.

 

Primera conclusión: este país tiene un compromiso con el mundo, tiene el compromiso de aportarle a la lucha contra el calentamiento global. Y yo diría que el mejor compromiso para aportarle a la lucha contra el calentamiento global es preservar los 600 mil kilómetros de selva virgen que nos queda.

 

Segundo: eso obliga a congelar el área sembrable y el área ganadera. No podemos seguir extendiendo la frontera agrícola hacia áreas boscosas.

 

Tercero: ¿qué hay que hacer?, enfrentar también el otro, el mayor depredador, el mayor destructor del bosque que es el narcotráfico.

 

Cuarto: las comunidades indígenas, que tienen titulada casi toda la selva colombiana —y eso está bien y se le debe en buena parte al presidente Virgilio Barco—, esas comunidades requieren también que se les oriente y tener ingresos para que no solamente vivan en la selva sino que vivan en condiciones dignas, y lo mismo comunidades campesinas.

 

Por eso el gobierno nuestro propuso una política que fue muy exitosa, Familias Guardabosques, aquí en el Caquetá habían tres mil 800: ustedes no siembran droga, cuidan el bosque, que no lo sigan dañando y cuidan la recuperación del bosque destruido y se les remunera.

 

Yo creo que esa política la necesita el mundo, y lo digo sin vanidad, a estas alturas de la vida ¿ya la vanidad para qué?

 

Es lo mismo que habrá que hacer en el Brasil, ¿cómo pretende uno decirle al campesino brasilero que no destruya el bosque para sembrar soya si no se le da una alternativa de ingreso? Entonces hay que buscar el tema de remunerar el bosque. Hay varios caminos.

 

Iván Duque me decía desde el Banco Interamericano que hay que buscar los fondos verdes para nuestras corporaciones regionales, nuestros departamentos y municipios. Yo preferiría, y lo digo con todo el respeto a criterio de los candidatos, que esos dineros lleguen en una alta proporción, en la mayor proporción a la comunidad que cuida el bosque, para que la comunidad cuide el bosque y al mismo tiempo perciba un ingreso.

 

¿Qué hacer con la ganadería? Tema muy importante, porque este departamento tan martirizado y tiene millón 670 mil cabezas de ganado, es un departamento además de un millón de litros de leche al día. Yo creo que hay que buscar una ganadería amigable con el medio ambiente.

 

Reivindiquemos primero lo bueno.

 

Aquí uno ve protegidas las orillas de las quebradas y de los ríos y uno ve esa palma protectora, cuyo nombre me voy a grabar.

 

Yo creería que lo otro que hay que hacer es orientar muy bien a los ganaderos para que haya más árboles en los potreros, y no es costoso. Ustedes saben qué posibilidad tiene Colombia: mientras en esos países del norte y del sur un árbol demora tanto para crecer, aquí crece con mirarlo. Colombia solamente tiene dos o tres sitios, y muy pequeños, en donde hay dificultades de crecimiento de árboles: el Desierto de la Tatacoa y parte de La Guajira, aunque La Guajira tiene una gran riqueza, La Guajira tiene dos especies que son el trupillo y el otro ¿cómo es que llama?... el dividivi.

 

¿Cómo se llaman estas especies que fijan nitrógeno y que sus hojas son muy ricas en proteína? Leguminosas. La Guajira tiene esas dos especies que construyen suelo y son muy ricas en proteína, el resto del país, empezando por el Caquetá… ¿ustedes saben cómo se reforesta el Caquetá? Hagan un acuerdo con los ganaderos para que todos dejen un área, no es sino dejarla quietecita, cercarla y no darle rula, aquí hay una gran recuperación espontánea del bosque, usted deja un potrero en el Caquetá sin darle rula y a los dos años está de árboles de media hacha.

 

Entonces es un país, empezando por el Caquetá, que tiene una gran posibilidad de regeneración espontánea del bosque. Yo creo que hay que trabajar todo esto, los compañeros, los distinguidos candidatos se han referido a muchos temas y bien importantes, al turismo ambiental, han compartido la preocupación de ustedes, que el Trapecio amazónico, aquí no se puede hacer minería, aquí hay que preservar esta fábrica de agua, hay que preservar este… yo lo llamaría el factor que garantiza un equilibrio para todo el planeta. Yo diría que es la gran ciudad de las aves, de los animales, de una gran fauna, etcétera.

 

Entonces, termino el tema ambiental con esto, las corporaciones ambientales:

 

¡Cuidado! Son más costosas que efectivas y ahora están buscando otro recurso. Me contaban en el Tolima que a los agricultores del Tolima no solamente les están cobrando los metros cúbicos de agua que les venden para sus cultivos, sino que les quieren cobrar ahora otra tasa para la corporación ambiental, fuera de que esas corporaciones ambientales tienen una participación en el recaudo predial.

 

Entonces si van a cobrarle agricultores, ganaderos en Colombia, además de lo que cobran por un canal de riego, por un canal de drenaje, etcétera, siguen, siguen acabando con estas actividades.

 

Queridos amigos ¿Qué polariza al país? Distinguidos periodistas ¿Cuáles son parte de nuestros desacuerdos? Porque a uno le preguntan: ¿y el proceso de paz? Todos los colombianos, supongo yo, estamos de acuerdo con la paz, aquello en lo que no estamos de acuerdo muchos, es que la paz no puede ser sinónimo de impunidad total, porque eso genera más violencia.

 

 Nosotros estamos de acuerdo con que le den todas las posibilidades a los reinsertados de las Farc, con lo que no estamos de acuerdo es que porten las armas de la República cuando, además, no se han arrepentido.

 

Nosotros estamos de acuerdo que una persona de las Farc que no ha cometido delitos atroces, pueda ir al Congreso, pero ¿por qué van a ir los responsables de delitos atroces al Congreso?, ¿en qué queda la democracia?

 

Nosotros estamos de acuerdo que en la Constitución colombiana, las normas de derecho humanitario protejan también a los de las Farc, tienen que proteger a todos los ciudadanos, pero lo que no estamos de acuerdo es que los otros temas que firmaron el Gobierno y las Farc, estén en la Constitución durante 12 años, condicionen la economía, la vida social, porque ahora nos dicen: —no, es que hay que rebajarle el presupuesto al deporte porque hay que cumplirle a las Farc         —. Y nos dirán: —a Medellín ya nos le podemos dar tanto dinero sino 25 mil millones menos para restaurantes escolares porque hay que cumplirle a las Farc—.

 

 

Entonces también nos dicen: —ah no, el país va muy bien—, no obstante, el deterioro de la agricultura, de la industria y la ganadería, porque miren, el recaudo tributario aumentó en 7, en 10 por ciento en lo que va del año, algunos hablan del 15 por ciento al costo de quitarle capacidad de consumo a los colombianos, al costo de frenar la expansión de la economía y el empleo. Todo eso nos genera a nosotros desacuerdos.

 

¿Por qué le tienen que dar a las Farc el privilegio de que los dineros que ellos obtuvieron del narcotráfico los puedan aplicar a la política? Entonces eso no es una polarización del país, aquí lo que hay es una expresión de preocupaciones válidas por el país, queridos ciudadanos.

 

Lo que decía Carlos Holmes ahora, con mucha claridad: ¿por qué tenía que haber acuerdos con las Farc que pongan en riesgo la economía privada?

 

Yo admiro mucho a la gente que trabaja en el campo, ¿por qué le van a crear ese riesgo? Cómo le parece los caqueteños, todo lo que han sufrido, y entonces ahora ya van a tener que depender de los jueces para aplicar el acuerdo de las Farc; o que a un ambientalista, por allá en una jurisdicción de las Farc, diga que no están cumpliendo con los requisitos ambientales en su predio y declare una extinción del dominio. No se puede eso, nosotros no estamos de acuerdo con eso y esas son las cosas que hay que reformar. ¿Soy claro?

 

Queridos periodistas, me veo en la obligación de hacer estas denuncias: en La Unión, Peneya, donde capturamos hace años a la cabecilla de la guerrilla Sonia, que fue extraditada, hoy, mientras el gobierno habla de paz, aparecen allí docenas de hombres armados amenazando la comunidad.

 

Estimados periodistas, en Doncello, Caquetá, mientras se habla de paz, están extorsionando a los ganaderos y extorsionando a los comerciantes.

 

Queridos periodistas, en Paujil pidiendo vacunas.

 

¿Cómo hablan de paz cuando en San Vicente la guerrilla, entre comillas, ‘desmovilizada’, hace el inventario de ganaderos y de comerciantes y les cobra extorsión? No señores, esa no es paz, esa es la transición del Estado democrático al Estado de las Farc y eso es lo que vamos a impedir.

 

Chávez y el castrismo piden democracia en América Latina para acceder al poder, y después de que acceden al poder destruyen la democracia para quedarse indefinidamente en el poder. ¡Eso no lo vamos a permitir! Ustedes han sufrido mucho, ustedes son héroes de la nación.

 

La presencia de mis compañeros, los candidatos aquí, es una presencia de compromiso con el Caquetá. La mía es de afecto.

 

Hoy, más les pude servir en el pasado, hoy poco les puedo servir, pero cuenten con mi compañía de todas las horas, cuenten con mi solidaridad a todas las horas y si el Centro Democrático es gobierno el año entrante, cuenten ustedes que van a tener un gobierno con el corazón permanentemente vinculado a una arteria  de la nación que es el Caquetá.

 

Les agradezco a todos”.

 

(FIN)