Senador Ramos radica de nuevo proyectos de sanciones a ausentismo parlamentario y reducción del Congreso

Fecha

Bogotá, 1º de agosto de 2017

Autor

Prensa Centro Democrático

· El senador Ramos, autor de las iniciativas, las presentará de nuevo este miércoles a las 10:00 am ante la Secretaría del Senado, insistiendo en la autorreforma del Congreso como única forma de recuperar la confianza en el legislativo.

Bogotá, 1º de agosto de 2017 (CD). Dos de las principales iniciativas para que el Congreso se regule a sí mismo y dé un ejemplo de transparencia ante la sociedad, serán presentadas nuevamente para su estudio. Se trata del proyecto que endurece las sanciones a los congresistas que falten a las sesiones y del que busca reducir el Legislativo de 268 a 197 curules.

El autor de los proyectos, el senador Alfredo Ramos Maya, radicará los documentos este miércoles 2 de agosto ante la Secretaría General del Senado para que su trámite se dé con todas las garantías de tiempo y participación.

En cuanto a la iniciativa que busca endurecer las sanciones a ausentistas, Ramos Maya ha venido llamando la atención por la falta de trámite que se le dio en la legislatura pasada quedando a mitad de camino (al ser archivado tras dos años de presentarse y apenas haberse dado dos debates de los cuatro obligados por ley), dejando un sinsabor en la opinión pública por la falta de compromiso del Congreso frente a este proyecto.

Por ello, en el último año de sesiones ordinarias del Congreso, el senador antioqueño presentará el proyecto que castiga el ausentismo haciendo más expedita la forma de perder la curul, se implementarán sanciones económicas, se reforzará el proceso para la validación de excusas médicas, no se pagarán salarios mientras estén viajando los congresistas y se establecerán multas a los jefes de las carteras ministeriales que falten a los debates sin justificación alguna, como principales medidas.

Respecto al proyecto que pretende reducir el Congreso, que también fue archivado por ausencia de debate en la legislatura pasada, el senador Ramos Maya hace un especial énfasis en el ejercicio de lograr un uso eficiente y transparente de los recursos públicos. Para lograrlo, se propone reducir de 268 a 197 el número de congresistas, es decir, pasar de 102 senadores a sólo 74 y de 166 representantes a la Cámara a 123. La reducción de 71 escaños generará un ahorro fiscal anual de $110 mil millones.

Abecé del proyecto sobre reducción del Congreso

¿En qué consiste?

El proyecto de acto legislativo busca reducir en aproximadamente un 28% el Congreso de la República y pasar de 268 legisladores a 197, en aras de lograr el uso eficiente y transparente de los recursos públicos, y hacer más escrutable el comportamiento de sus miembros.

El hecho de reducir en 71 curules implica pasar de 102 senadores a sólo 74 y de 166 representantes a la Cámara a 123.

No cambiarán las disposiciones sobre minorías en las cámaras congresionales.

¿Cómo se logrará?

En Senado

*Para ello se elegirán popularmente 73 senadores, incluyendo los dos de las comunidades indígenas y teniendo en cuenta la aprobada reforma al equilibrio de poderes, que explica que el candidato perdedor a Presidencia de la República “tendrá el derecho personal a ocupar una curul en el Senado”. Esto para un total de 74 senadores.

En Cámara

*En el caso de la Cámara de Representantes, habrá dos representantes por cada circunscripción territorial y uno más por cada dos (2) por ciento de la población nacional o fracción mayor del uno (1) por ciento de la población nacional que resida en la respectiva circunscripción, por encima del dos (2) por ciento inicial. Se mantendrán la elección de dos curules por cada circunscripción electoral, sumadas a una adicional para San Andrés y Providencia. En este caso también se aplica la reforma al equilibrio de poderes, en la que se especifica que el candidato a Vicepresidente de la República que haya perdido, “tendrá el derecho personal a ocupar una curul en la Cámara de Representantes”.

¿Cuánto ahorro representará para el país?

Reducir 71 congresistas significaría una reducción de gastos de funcionamiento directos de $110 mil millones anuales (145 mil salarios mínimos legales mensuales vigentes), que se pueden dedicar a mejorar la calidad de la educación, la salud y la infraestructura de los colombianos, y así mejorar el gasto público.

Estos costos incluyen salarios y prestaciones de congresistas y sus equipos de trabajo, costos de tiquetes aéreos y seguridad, entre otros.

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