Ruta de la paz debe ser repensada en aras de cristalizar una paz real y no una cobijada por un enorme manto de impunidad”: Senador Jaime Amín

Fecha

Barranquilla, 25 de marzo de 2017

Autor

Prensa Centro Democrático

Barranquilla, 25 de marzo de 2017(CD). El Senador Jaime Amín intervino en el segundo encuentro “En la Ruta de la Paz” Diálogos políticos para la apertura democrática organizado por el Ministerio del Interior, las Naciones Unidas, el Centro Carter, el Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria y el Banco de Desarrollo de América Latina.

 

“El Centro Democrático es un partido que predica y aplica. Nosotros estatutariamente tenemos la obligación de conformar listas cerradas, eso por supuesto dignifica y cualifica el ejercicio de la política en cualquier país. Yo creo que los colombianos lo han visto en estos últimos meses que llevamos como bancada en el Congreso. El tema de la participación de la mujer también es un elemento clave en la organización de nuestro partido; tenemos de sobra mujeres muy calificadas en Senado, Cámara, Consejos y Asambleas”, dijo.

 

Seguidamente, el Congresista se refirió al adefesio jurídico del “fast track”; mecanismo expedito aprobado por el Congreso para tramitar las reformas legales y constitucionales en aras a desarrollar e implementar los acuerdos de La Habana. “No puedo dejar de criticar el hecho de que la presentación de un elemento totalmente exótico a la tradición jurídica colombiana como el fast track, sea prácticamente elevado a la categoría de sacramento constitucional. El fast track es un elemento totalmente destructivo de la separación armónica de los poderes públicos. En la comisión primera del Senado, fui el primero en advertir hace 8 o 9 meses que a los altos dignatarios de la justicia los iban a pasar al congelador por cuenta de la creación del organismo supraconstitucional de la Jurisdicción Especial de Paz que no es otra cosa que un sainete de justicia”, explicó.  

 

Respecto a la propuesta recientemente hecha por parte del ejecutivo de tramitar una reforma política que entre otras elimine la Vicepresidencia de la República, el parlamentario fue claro en afirmar que se necesita una reforma sensata y de fondo que no sea un elemento distractor para la opinión pública en momentos tan turbulentos para el gobierno. “Ojala que el Congreso pueda discutir una reforma política seria, no como la presenta el gobierno que es un globo distractor frente a la inmensidad de los escándalos que sacuden sus cimientos. Para nosotros es claro que mas allá de la legitimidad que pueda tener el gobierno para proponer una reforma política, hay muchísimas mas preguntas que respuestas en el día a día de la administración Santos”, enfatizó Amín.

 

“El tema de la financiación no es un tema menor para los partidos políticos y los ciudadanos. Yo creo que no es negando de tajo la financiación mixta de campañas electorales en Colombia como se soluciona el asunto. Parte de los escándalos de corrupción que vemos hoy, es porque se da una retroalimentación directa entre un donante privado y el beneficio que obtiene por el ejercicio del elegido. Nosotros podríamos pensar hacer mucho mas exigentes las incompatibilidades de quienes legítimamente puedan contratar con el Estado pero no es propiamente cortando de tajo la financiación privada en campañas”, manifestó.

 

Sobre las propuestas recientemente hechas por algunos sectores, donde se propone aumentar el numero de curules en el congreso y en general acrecentar el tamaña del Estado, el Congresista atlanticense fue enfático en afirmar que: “Cuando los colombianos están pidiendo un adelgazamiento del Estado, se esta proponiendo subir el numero de curules a 300. ¿Cuanto vale eso? ¿Cual es la concesión que el grupo criminal de las Farc le esta ofertando a la nación colombiana? Todo corre en cabeza del Estado colombiano que se esta deslegitimando en frente de todos nosotros. Y cuando uno espera un poco mas de mesura en los planteamientos de los que hoy representan a las Farc en las corporaciones publicas, llegan es alzando la voz y exigiendo cada vez mas. Ese no es el camino. El camino si es la paz, la reinserción, el esclarecimiento de la verdad, pero no dando un manto absoluto de impunidad a quienes hayan ordenado toda suerte de crímenes”.  

 

“Por eso, la ruta de la paz debe ser repensada en aras de cristalizar una paz real y no una cobijada por un enorme manto de impunidad”, concluyó Amín.

(Fin)