Constancia/ Esto es el premio al delito: senador Carlos Felipe Mejía

Fecha

Bogotá, 25 de julio de 2017

Autor

Prensa Centro Democrático

Bogotá, 25 de julio de 2017 (CD). El senador Carlos Felipe Mejía radicó la siguiente constancia durante la sesión plenaria, previo al debate sobre la creación de circunscripciones especiales para las Farc.

“Permítame desde aquí, señor Presidente, darle un saludo solidario a la oposición venezolana que se debate, por estos días, en horas definitivas para tratar de salir de esa narcodictadura que encabeza en esa nación Nicolás Maduro. Esa ideología socialista del siglo XXI que pregonan los narcoterroristas de las Farc y que quieren instaurar en esta nación vía estos acuerdos, y ese nuevo partido político que ya empiezan a anunciar con bombos y platillos en los medios de comunicación.

Solidaridad con el hermano pueblo Venezolano, solidaridad porque han sufrido las consecuencias de lo que aquí, vía estos acuerdos de La Habana, nos quieren imponer los narcoterroristas de las Farc con la ayuda del Presidente Juan Manuel Santos y de este Congreso que le ha apoyado todos los proyectos que en ese sentido ha presentado el Gobierno Nacional y con esa burla al Plebiscito del pasado 2 de octubre.

Permítame en ese mismo sentido, señor Presidente, dejar la constancia sobre el proyecto que hoy se va a discutir en este Congreso, porque muy seguramente los voceros de mi Partido se van a referir a él y es muy probable que no tenga yo oportunidad de referirme a este tema:

Con respecto al proyecto de ley de fast track que busca implementar el acuerdo Santos-Farc, que se debate hoy en esta plenaria, me hago la siguiente reflexión:

¿Cómo puede ser posible que el segundo criterio de selección de las 16 circunscripciones electorales establecido en el proyecto de ley, sea precisamente el criterio que con mayor fuerza garantiza que esas curules sean obtenidas por los miembros o por quienes designen las Farc? Dice este criterio: “Presencia de cultivos de uso ilícito y otras economías ilegales”.

Este es el premio al delito, al crimen que se deriva de este y la garantía plena para que las Farc que están en el proceso, las que figuran como disidentes, las bandas criminales o como se las quiera llamar, los narcotraficantes, lo mineros ilegales y demás delincuentes,  impongan con sus dineros mal habidos y mediante coerción a los pobladores, trabajadores, campesinos, comerciantes, estudiantes y demás habitantes, los candidatos por los cuales deben votar. Gozarían las organizaciones criminales como las Farc, de tal discreción que ni siquiera tendrán que recurrir a la compra de votos; con obligarlos o amenazarlos será suficiente.

¿Y por qué está garantizado lo anteriormente dicho?  Por el cuarto criterio definido en este proyecto de ley: “Debilidad de la institucionalidad administrativa y capacidad de gestión”.

Esto no es más que la ausencia total del Estado. Ciudadanos desprotegidos obligadosa votar por quienes le ordenen las organizaciones ficticias que encubren a las Farc con el ropaje y la máscara de ONG.

Con estas circunscripciones especiales NO se está asegurando una representación en el órgano legislativo a los pobladores que han sufrido el rigor de los efectos de la guerra y el abandono estatal, como lo afirma la motivación de este proyecto de ley. Muy por el contrario, a estos sufridos colombianos no les quedará otra opción que votar por sus victimarios. Es así como se continúa la implementación de este acuerdo, en contradicción con el supuesto que el proceso solo se consolidaría con la reparación y el resarcimiento de las víctimas.

Por último, cuál “igualdad” puede pregonarse en unas elecciones regionales, para que grupos marginados o discriminados puedan tener representación en el legislativo, si la presencia de cultivos ilícitos, la actividad del narcotráfico con sus inmensas utilidades, y de las economías ilegales, aunadas a la ausencia de Estado, conforman las circunstancias para que se distorsione por completo cualquier “equidad” en el ejercicio libre y soberano del voto. Si es así como se va a lograr una paz estable y duradera, cada día vamos más mal y tocaremos fondo en medio de esta insensatez de propuesta de ley, la cual además tendríamos que soportar por ocho años de clientelismo cocalero.

(FIN)